martes, 20 de agosto de 2013

Crimen con vista a la puerta de una habitación con vista al mar


Después de un almuerzo familiar, en la tarde noche de un domingo se nos ocurrió ir de pasada a un centro comercial que nos quedaba cerca, ya que teníamos un plan en la noche casi sagrado que antecede a los lunes festivos. Pero lastimosamente por el inmundo virus mocoso que ronda en la ciudad por estas épocas nos cancelaron el plan, entonces desparchados  se nos ocurrió como “buen plan cachaco” comernos un helado y entrar a ver una película,  no olvidemos que teníamos una temperatura promedio de 10 grados.

La cartelera en esa sala de cine de aquel centro comercial no era muy interesante por así decirlo…. No sobra apuntar que la programación de las películas varía según las distribuidoras de cine existentes en el país, la zona donde está ubicada la sala y el público promedio que asiste a ella.   Al aparecer a esta sala van muchas personas que no les gusta leer porque todas las películas estaban dobladas al español y sinceramente hay tres cosas que no aguantamos: entrar cuando la película ya empezó, que la gente  hable en la película de la película y que esta sea doblada.

Así, entre los tres estábamos entre ver dos películas: una colombiana y una gringa, ya habíamos visto el tráiler de la segunda y nos gustaba pero la idea de verla doblada nos ponía a pensar y de la primera nos llevaba a escogerla el empeño que tenemos hace más de cinco años por apoyar el cine nacional. A veces me arrepiento de esa especie de terquedad nacionalista pero también me digo “si no lo hace uno que ha estudiado eso por años ¿quién?”

Como ninguno sabía cuál de las dos ver, optamos porque la invitada decidiera y se fue por la gringa, así sin remordimiento nos fuimos a comprar las boletas, pero la noche iba de mal en peor… solo había tres sillas y eran las de la primera fila!!! Como un código entre los que nos gusta ir a cine preguntamos inmediatamente por la segunda opción y en esta si había sillas hasta para escoger, entonces sin más con vista al mar un crimen íbamos a ver.

Comenzó y no iba mal pero a medida que pasaban los minutos el aburrimiento nos atrapo, tanto que la invitada se durmió casi media hora y eso para uno de nosotros era un indicio que la película era mala porque no la engancho de principio a fin. Eso último sí que era verdad ya que la historia no era atractiva, el suspenso se ahogaba en el mar sin darnos cuenta, las frases cómicas nos hacían bostezar y las actuaciones nacionales como extranjeras daban pena.

La hipótesis de dicho crimen es  que el nefasto guion y la mala dirección  fueron las causantes de la desastrosa película que nuestros ojos estaban viendo y los sospechosos de dicho crimen eran las malas actuaciones de todos que  acartonados, tiesos, sin emociones, sin carácter, sin un mundo cada personaje y recitando le dieron muerte súbita a la película.


En resumidas cuentas para no hacer esto más largo… como tanto critica uno de los “profesores” de un diabólico reality que todavía sobrevive en la televisión colombiana, y que es co-protagonista del crimen que ocurre con vista a una puerta que queda con vista al mar, el cura predica pero no aplica, así que querido Jorgito para ser tu debut en el cine nacional te vimos como tus estudiantes de la casa en la que no estudian actuación, mal!!! 
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lunes, 29 de abril de 2013

La ventaja de ser invisible



La gran ventaja de ser invisible sería espiar a las personas que nos interesan, para saber si nos mienten o para ver qué hacen cuando no están con nosotros… Hmmm suena muy enfermo y loco ¬¬ … y no tiene nada que ver con The perks of being a wallflower (Stephen Chbosky, 2012), traducida para Latinoamérica como La ventaja de ser invisible

La historia nos permite acompañar a Charly, un raro adolescente que en su infinita soledad escribe cartas a un remitente inexistente ya que no tiene amigos y es invisible para todos. Esto cambiará cuando se decide a hablarle a Patrick, un adolescente sentimental y amigable con quien comparte una clase en su escuela. Después conocerá a la hermanastra de Patrick, Sam, una joven hermosa y extrovertida de quien se enamora; a Mary Elizabeth, una adolescente un tanto rebelde catalogada como la punketa del grupo; a Alice, una joven callada que le encanta robar jeans así tenga cómo pagarlos; y a Brad, un joven un tanto loco que droga a Charly en la primera fiesta a la que lo invitan. 



Estos cinco chicos son los invisibles en la escuela, por lo que Patrick, Sam, Mary, Alice y Brand se unen y al ver que Charly está solo y comparten muchas cosas lo aceptan como amigo. De esta forma, este grupo de amigos será considerado como los “raros” para a los demás chicos “bien”, “sociables” y  “bonitos” que todos miran y admiran en la escuela. Y un ejemplo de eso, es Patrick quien es gay abiertamente y está ennoviado secretamente con uno de los jugadores de fútbol del equipo de la escuela, el cual no acepta abiertamente que es gay; por esta situación Patrick recibirá todo tipo de burlas y humillaciones por parte de los amigos de su novio secreto y de los demás que lo ven como un bicho raro. 

A parte de lo anterior no hay mucho que contar de la película, por lo que es bastante conocida la temática y es muy común en las películas norteamericanas que tienen como protagonistas a jóvenes, donde se muestra la dicotomía y la tensión entre de los sociales y los nerds, los aceptado socialmente y los raros o los bonitos y los feos, etc. Así, los primeros desde el bullying mantienen una relación necesaria para ellos mientras que para  los otros, la mayoría,  es un suplicio de nunca acabar tratando de soportar su horrible vida escolar. 

A pesar de esto, los últimos 20 minutos de la película salvan toda la historia, ya que no se queda solamente en la superficialidad de las relaciones sociales que los jóvenes hacen en sus vidas al tratar sutilmente temas importantes e inquietantes para los adolescentes y sus familias. Con el fin de entender las causas reales del por qué Charly está solo y se le dificulta hacer amigos. 

Datos curiosos:
  •  Stephen Chbosky, el director y guionista, es el mismo escritor de la novela en que se basa la película.
  • Los productores son los mismo de Juno (Jason Reitman, 2007) otra película juvenil pero con temas muy distintos y que vale la pena ver.
  • Logan Lerman (Charly) participo en el Efecto mariposa (Eric Bress, 2004) haciendo la versión joven del protagonista Ashton Kutcher.
  • No le fue muy bien cuando se estrenó comercialmente en Estados Unidos ya que obtuvo un lanzamiento limitado, a principios del año se estrenó en España  y en Colombia todavía no se ha estrenado.   
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lunes, 22 de abril de 2013

Historia del Cine Colombiano


La Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano nos cuenta la historia del cine en Colombia en capítulos de 24 minutos, les dejamos el primero de ellos, para que conozcamos nuestras raíces fílmicas y la representación de nuestra identidad.

Información:  http://www.patrimoniofilmico.org.co/