Cuando escuché del documental Restrepo, primero me acorde de muchos conocidos con este apellido, a los cuales ubicó, en mi mapa geográfico mental de ascendencia, en la zona cafetera del país y segundo pensé que se había realizado un documental sobre algún colombiano que se había ido a Estado Unidos a buscar “una mejor vida”.
La primera referencia al título del documental era errónea ya que Restrepo nació en Neiva y se fue a vivir a Estados Unidos con su madre, no sé si buscando “una mejor vida” pero sí que por cosas del destino resulto siendo paramédico y soldado norteamericano del segundo pelotón de militares que estuvieron en la guerra de Afganistán.
La segunda referencia también era errónea, ya que el protagonista de la historia no era el colombiano, lo cual me desilusiono un poco porque esperaba la historia de Restrepo, como sujeto y no la de todo el pelotón que estuvo en el Valle de Korengal por 15 meses y de paso la del puesto de avanzada llamado Restrepo en honor a este militar colombiano por parte de sus compañeros.
Desilusión ocasionada por la mala publicidad y referencia que se hizo en los medios colombianos sobre este documental y bueno… debo decir que no me gusta leer críticas de películas antes de verlas porque siento que no ya no puedo verlas inocentemente.
Entrando ya en pocos detalles, el documental es contado en 96 minutos, en los cuales se pueden ver las vivencias de estos personajes, vistos desde el lente del fotoperiodista Tim Hertherington. Vivencias que transcurren en la supuesta cotidianidad de una guerra, cotidianidad que deja sus huellas psicológicas, culturales y sociales en cualquiera de los dos bandos enfrentados y más aún en el tercer actor inmiscuido sin querer, viéndose afectado y ajeno a todo interés que haya propiciado tal situación, como lo es la sociedad civil que para este caso eran los pocos campesinos que habitaban cerca a Restrepo.
Al terminarla de verlo, ya no pensaba que hubiera sido bueno que el documental solo hubiera sido sobre el militar Restrepo, ni que tampoco se hubiera quedado solo contando las experiencias de los militares norteamericanos como sucedió efectivamente; sino al contrario que hubiera sido interesante dar a conocer las consecuencias y visiones de ese tercer actor que se invisibiliza en las guerras, el cual para este documental era solo parte de la escenografía como campesinos pobres y analfabetos que no sabían comunicarse porque no hablaban su mismo idioma.
Si quieren conocer más sobre el documental visiten: http://restrepothemovie.com/
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