Por: Andrés Arevalo
El blog CINEANGULAR ha vuelto este año y con nuevas propuestas. Después de una larga ausencia de casi 6 meses, en los que los infortunios, las desazones y un par de noches de ebriedad, impidieron que nos concentraramos, volvemos haciéndonos un harakiri cinéfilo. Para un amante del cine, el cineclub es su espacio vital, su nicho. Es como el congreso de la república para el corrupto, o el estadio para el jugador de fútbol. Es en el cineclub donde se crea, transforma y transmite el amor al cine (en todas sus formas valga decirlo), es el espacio donde pensar, soñar, debatir y escapar del mundo. Hoy vengo a matar al cineclub, que es como matarme yo un poco.
En los años en los que fui cinéfilo, fui a cineclubes y cree cineclubes, siempre con la idea de transmitir películas que o no conocía o me habían tocado de alguna manera. Consideré ese espacio como único, en la medida en que podía llevar a cabo la misión de formar públicos, pero también de crear amantes del cine. Ese doble papel era fundamental junto con el de las cinematecas, espacios especializados en la conservación e intercambio de cine en el mundo. A esto debo sumar a los festivales, que son las verdaderas vitrinas cinematográficas.
Como puede verse, el cineclub tenía una labor muy importante. Los cineclubes empiezan proyectando todo tipo de cine y reflexionando sobre el mismo. Se valían de proyectores de 8, 16 y 35 mm. A medida que pasa el tiempo su labor se ve recompensando en los círculos de donde surge. La labor de Bazin, Truffaut, Godard entre otros en Cahiers du cinema y en la cinemateca francesa como el cineclub por excelencia se ven recompensados con grandes movimientos cinematográficos desde finales de los 50 en Francia. Hablo de la nouvelle vague y la corriente de la otra orilla, con Chris Marker a la cabeza. Ese cine fue producto parcial de las discusiones que se forjaron entre proyectores y humo de tabaco en los cineclubes franceses. Es también conocido como Buñuel se valió de ellos para transmitir algunas de las películas francesas y estadounidenses dentro de España.
Con la llegada de los años 70 y 80 el cineclub se consolida como espacio contracultural, nunca un espacio donde el mainstream tuviera acogida (de no ser que fuera para ser sometido a la crítica más despdiadada). Así apareció en México, Argentina y Brasil y así apareció a mediados de los 70 en la Universidad Nacional de Colombia. Los años 80 y 90 suponen la llegada del beta y el vhs, formatos que pronto permiten la masificación de títulos clásicos. Pero también de nuevos títulos.
Pero con la llegada de internet y de los pc, el cine dejo de pertenecer a las salas o a la tv. Se masificó, como todo producto artístico. Mucho más, porque ya estaba masificado. Pero ahora, el cineclub pierde una de sus principales características: la novedad. Internet permite obtener, en pocos minutos, cintas de cualquier parte del mundo y sus respectivas críticas (malas, así como buenas). El cineclub deja de ser espacio de reunión de debate y se traslada al blog. El cinéfilo sabe de las dificultades técnicas, económicas y legales de tener un cineclub y prefiere acercarse a internet. El espacio de reflexión y debate dentro de la comunidad cinematográfica parece reducirse a dos espacios: cinemateca y festivales de cine. Ambos, cada vez más fortalecidos, dejan de lado al hermano feo, el cineclub, y hacen caso omiso de su legado.
Yo, cineclubista, llegó aquí hoy, ante ustedes, con el sable empuñado hacia mi vientre. No vengo a buscar una alternativa ante la muerte inminente del cineclub. Vengo a entregar flores. A dar vuelta al sable que se funde entre piel y sangre. Y a dedicar una plegaria. Yo hoy doy gracias al cineclub como lugar por todo lo que me dio y enseñó. Y al tiempo, les digo que a pesar de este suicidio, el cineclub no ha muerto, solo ha dejado su cuerpo terreno y nace como un nuevo espacio en la red. Con la web 2.0, hoy, desde este blog, desde un canal en internet y un chat, hacemos el intento de recrear un cineclub desde la virtualidad. Mañana domingo 27 de febrero se transmitirá por el canal Veetle (http://bit.ly/ianJss) desde las 12 p.m. tres películas nominadas a los premios Oscar 2011. Se abrirá un foro en ese mismo canal y un debate en este blog. Los invitamos a sintonizarnos y a estar pendientes de la información de este canal.
Muere un espacio para que nazca otro. Los invito a que hagamos este intento juntos. Por el cineclub. Por el cine.
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